domingo, 1 de diciembre de 2013

La cuestión de la competencia y la desigualdad social según Mandel.

La cuestión de la competencia y la desigualdad social según Mandel

     4. La igualdad social en la prehistoria humana.

    Pero la historia sólo representa una rama menor de la vida humana sobre nuestro planeta. Le precede la prehistoria, la época de la existencia de la humanidad en que la escritura y la civili­za­ción eran aún desconocidas. Ciertos pueblos primitivos han permanecido en condiciones prehistóricas hasta fechas recientes, incluso hasta nuestros días. Pues bien, durante la mayor parte de su existencia prehistórica, la humanidad ha ignorado la desigualdad de clase.

  Comprendemos la diferencia fundamental entre una comunidad primitiva y una sociedad de clases examinando algunas de las instituciones de esas comunidades.

     Así, numerosos antropólogos nos han hablado de la costumbre existente en varios pueblos primitivos, costumbre que consiste en organizar grandes fiestas después de la recolección. La antropólogo Margaret Mead ha descrito estas fiestas en el pueblo papua de los Arapech (Nueva Guinea). Todos los que han logrado una cosecha superior a la media invitan a toda su familia y todos sus vecinos, y la fiesta continúa hasta que la mayor parte de ese excedente ha desaparecido.

    Margaret Mead añade:

   ”Estas fiestas representan un medio adecuado para impedir que un individuo acumule riquezas...”

     Por otra parte, el antropólogo Asch ha estudiado las costumbres y el sistema de una tribu que vive en el sur de los Estados Unidos, la tribu de los Hopi. En esta tribu, contrariamente a lo que ocurre en nuestra sociedad, el principio de la competencia individual se considera rechazable desde el punto de vista moral, Cuando los niños Hopi juegan y hacen deporte, jamás cuentan los ”tantos” y siempre ignoran quién ”ha ganado”.

    Cuando las comunidades primitivas aún no divididas en clases practican la agricultura como actividad; económica principal y ocupan un territorio determinado no instalan la explotación colectiva del suelo. Cada familia recibe campos en usufructo durante un determinado periodo. Pero estos campos son redistribuidos con frecuencia para evitar favorecer a algún miembro de la comunidad a expensas de los otros. Las praderas y los bosques son explotados en común.

     Este sistema de la comunidad aldeana, basada en la ausencia de la propiedad privada del suelo, se encuentra en el origen de la agricultura en casi todos los pueblos del mundo. Esto demuestra que en aquel momento la sociedad no estaba aún dividida en clases, a nivel de aldea.

    Los lugares comunes con los que se nos golpea constantemente los oídos, y según los cuales la desigualdad social estaría enraizada en la desigualdad de los talentos o de las capacidades de los individuos, según los cuales la división de la sociedad en clases seria el producto del ”egoísmo innato en los hombres” y, por tanto, en la ”naturaleza humana”, no poseen ninguna base científica. La opresión de una clase social por otra no es el producto de la ”naturaleza humana” sino de una evolución histórica de la sociedad. La opresión no ha existido siempre. No existirá siempre. No ha habido siempre ricos y pobres, y no los habrá por siempre.


Ernest Mandel; Introducción al marxismo.
     Con un lenguaje sencillo, claro y conciso, Mandel rebate con lucidez la justificación para perpetuar la opresión del hombre por el hombre. El argumento esgrimido por todas las ideologías imperantes en sus diversas vertientes, capitalismo -sea fascismo, nazismo o parlamentarismo burgués-, feudalismo, esclavismo, etc, carece según Mandel de fundamento científico. Esa visión del hombre y su condición egoísta innata a su naturaleza pierde su sentido si consideramos al hombre como un ser que interactúa y se vé influído por la sociedad en la que vive. Sociedad tras sociedad han intentado hacernos ver que la desigualdad no es producto de la organización de la sociedad sino de la naturaleza biológica humana. Con ello se ha justificado siempre el statu quo aduciendo que es imposible cambiar las cosas puesto que la desigualdad es innata al hombre por naturaleza.



Ernest Mandel y la revolución neolítica


    Las comunidades primitivas estaban organizadas de un modo tal que se garantizara la supervivencia colectiva en estas condiciones de existencia extremadamente difíciles. Cada uno participaba obligatoriamente en el trabajo, y el trabajo de cada uno era necesario para mantener en vida la comunidad. La producción de víveres apenas era suficiente para alimentar a esa colectividad. Los privilegios materiales condenarían al hambre a una parte de la tribu, la privarían de la posibilidad de trabajar racionalmente y minarían así las condiciones de supervivencia colectiva. Por eso la organización social, en esta época del desarrollo de las sociedades humanas, tiende a mantener un máximo de igualdad en el interior de las comunidades humanas.

    Habiendo examinado las instituciones sociales de 425 tribus primitivas, los antropólogos ingleses Hobhouse, Wheeler y Ginsberg han encontrado una ausencia total de clases sociales en todas las tribus que ignoraban la agricultura.

    Esta situación de pobreza fundamental no fue modificada más que por el cultivo del suelo y la crianza de animales. La técnica del cultivo del suelo, la mayor revolución económica en la existencia de la humanidad, es debida a las mujeres...

    La revolución neolítica permitió al hombre producir sus víveres y controlar -más o menos- su propia subsistencia. Atenuó la dependencia con respecto a las fuerzas de la naturaleza en las que se encontraba el hombre primitivo. Permitió las constitución de reservas de víveres, lo que permitió a su vez liberar en algunos miembros de la comunidad de la necesidad de producir sus alimentos. Así pudo desarrollarse una cierta división económica del trabajo...



                                                      Ernest Mandel; Introducción al marxismo.




    Con estos concisos, sencillos y brillantes párrafos Mandel demuestra su gran lucidez para explicar de forma didáctica, aunque no excesivamente simplista, y para un público genérico, una serie de cuestiones. Primero, que la desigualdad humana no es innata a un egoísmo natural del hombre, sino fruto del devenir de la sociedad y su complejización y división de la sociedad en trabajos.

    La revolución neolítica supone una división del trabajo y, por ende, el origen de la sociedad de clases sociales. Anteriormente las divisiones en la comunidad podían venir de otro tipo de factores pero no por la división del trabajo en sí, fruto de unas condiciones sociales nuevas por el control que el hombre empezaba a ejercer sobre la naturaleza.

    Es importante dejar constancia, bajo mi punto de vista y según piensan muchos autores, que los conceptos de: desigualdad, bondad, egoísmo, maldad, nacen en la conciencia del hombre en sociedad y no en los animales ni en el hombre en su estadio más natural.

     Por lo tanto, el hombre, según autores como Morgan, Mandel, y demás antropólogos, no es un animal egoísta por naturaleza como han querido demostrar muchas ideologías imperantes para hacer ineludible e inevitable la existencia de determinadas desigualdades; ni tampoco el hombre se puede definir como generoso por naturaleza. Sino que  es egoísta, violento, bondadoso o generoso, en tanto y en cuanto lo condicionan unos factores sociales (culturales, económicos...) y medioambientales.  Es por ello que  me parece interesante resaltar esto, puesto que tenemos bien asumidas hasta el inconsciente las teorías evolucionistas usadas por ideologías capitalistas, y fascistas en su época, que han depositado la responsabilidad de la desigualdad, la violencia o el egoísmo no en condiciones sociales susceptibles de cambio, sino exclusivamente en la genética humana.

Karl Marx y el capital financiero.

Karl Marx y el capital financiero


"Tras la revolución -(francesa)- de julio, cuando el banquero liberal Laffitte conducía a su triunfante compadre el duque de Orleans al Ayuntamiento, dejó escapar estas palabras: "a partir de hoy comienza el reino de los banqueros". Lafiitte acababa de traicionar el secreto de la revolución.

No era la burguesía francesa quien reinaba bajo Luis Felipe, sino una fracción de ella: banqueros,
reyes de la bolsa, reyes de los ferrocarriles, propietarios de las minas de carbón y de hierro, propietarios de bosques, y la parte de la propiedad inmobiliaria ligada a ellos, lo que se llama aristocracia financiera. Instalada en el trono, dictaba las leyes de las cámaras, distribuía los presupuestos públicos, desde los ministerios hasta las expendidurías del tabaco. (...).

De hecho la aristocracia financiera dictaba las leyes, dirigía la gestión del estado, disponía a su antojo de los poderes públicos constituidos, dominaba la opinión pública por los hechos y por la prensa. En todos los ámbitos, desde la corte hasta el café mas canalla, se reproducía la misma prostitución, la misma trampa desvergonzada, la misma sed de enriquecerse, no por la producción sino por el escamoteo de la riqueza de los otros y se desencadenaba, principalmente en las capas altas de la burguesía, la manifestación  de los deseos más insanos y desaforados por los bienes terrenales, en conflicto permanente con las mismas leyes burguesas y en las cuales, naturalmente la riqueza proveniente del azar busca su satisfacción allá donde el ocio es crapuloso o se entremezclan dinero, fango y sangre. La aristocracia financiera, tanto en su modo de obtener ganancias como en sus divertimentos, no es otra cosa que la resurrección del Lumpenproletariat en las capas elevadas de la sociedad burguesa".


Karl Marx: Las luchas sociales en Francia, 1848-1850. 1895.




He aquí un párrafo de los escritos de Marx, Las luchas sociales en Francia, 1848-1850. Observamos un Marx muy literario en este caso. Marx aun siendo uno de los pioneros del análisis científico, "objetivo", de la sociedad, tomaba parte en algunas ocasiones. Posee escritos muy científicos y objetivos como El Capital, su obra magnánima, y otros. Y escritos donde combina el cientifismo con ciertas opiniones personales. Marx veía tan necesario el capitalismo como cualquier otra fase de la historia, simplemente elaboró un método para explicar científicamente la dinámica que llevaban a las sociedades al cambio de una a otra. Él vislumbra que al igual que se llegó al capitalismo, éste engendrará a su nuevo antagonismo y protagonista social de cara al futuro.

En este párrafo observamos una crítica a la clase capitalista. Ésta traiciona los valores de su propia revolución terminando por apoyarse en el antiguo aparato estatal y renunciando a los valores de la revolución. Le contenta simplemente ejercer la influencia política para defender sus intereses. No le importa que sea república o monarquía mientras ejerzan el poder ejecutivo y legislativo. Hace alusión en el texto a las propias distinciones entre las distintas burguesías y las luchas entre ellos mismos. El texto es revelador para comprender el surgimiento del capital financiero y el comienzo de su dominio e incluso fusión con el capital productivo o industrial de la época.

Es un texto que podría aplicarse perfectamente a la actualidad como podemos comprender. Los lobbies siempre han existido, aunque ahora esté de moda mencionar la dichosa palabra... "El liberalismo económico y político (libertad, igualdad, fraternidad) que propugnó y llevó como bandera la burguesía durante la revoluciones es traicionado por ella misma al final derivando en monopolios, control sobre la sociedad, bonapartismo, autarquías y.... fascismo cuando es necesario, etc..."

E. Hobsbawm y las revoluciones.

E. Hobsbawm y las revoluciones


En resumen, la forma principal de la política burguesa revolucionaria francesa -y de las subsiguientes de otros países- ya era claramente apreciable. Esta dramática danza dialéctica iba a dominar a las generaciones futuras. Una y otra vez veremos a los reformistas moderados de la clase media movilizar a las masas contra la tenaz resistencia de la contrarrevolución. Veremos a las masas pujando más allá de las intenciones de los moderados por su propia revolución social, y a los moderados, escindiéndose a su vez en un grupo conservador que hace causa común, y un ala izquierda  decidida a proseguir adelante en sus primitivos ideales con ayuda de las masas, aun a riesgo de perder el control sobre ellas. Y así sucesivamente, a través de repeticiones y variaciones de patrón de resistencia: -movilización de masas- giro a la izquierda -ruptura entre los moderados -giro a la derecha-, hasta que el grueso de la clase media se pasa al campo conservador o es derrotado por la revolución social. En muchas revoluciones burguesas subsiguientes, los liberales moderados fueron obligados a retroceder o a pasarse al campo conservador apenas iniciadas. Por ello, en el siglo XIX encontramos que (sobre todo en Alemania) esos liberales se sienten poco inclinados a iniciar revoluciones por miedo a sus incalculables consecuencias, y prefieren llegar a un compromiso con el rey con la aristocracia.


Eric Hobsbawm; La era de la revolución; 1789 - 1848.


Este es sin duda, de acuerdo a mi parecer, uno de los grandes momentos de la obra de E. Hobsbawm La era de la revolución, 1789-1848. Explica perfectamente como durante etapas de inestabilidad social y crisis las clases medias empujan y tensan la cuerda hacia sus intereses haciendo causa común con las clases mas bajas, pero justo cuando se dan cuenta que puede derivar en revolución social... retroceden y pactan con las fuerzas más reaccionarias...  Si bien esto ocurrió durante las revoluciones burguesas del siglo XIX y por eso tardó tanto en consolidarse el orden liberal capitalista, no obstante procesos parecidos tenemos en el siglo XX. Sin ir más lejos el triunfo del fascismo y el nazismo son fruto de una crisis social, la de los años 30 en la que: el capital temiendo a la revolución social que empujaba desde abajo sin aguantar más, se alía con fuerzas arcaicas neoconservadoras y ultras ... el capital (empresarios, banqueros, grandes accionistas, grandes capitalistas...) se ve entre la espada y la pared y prefiere abrazar el fascismo antes que la revolución social. Caen así en su gran contradicción renunciar al liberalismo económico y democrático, abrazando la autarquía fascista para preservar sus propiedades, negocios y beneficios ... Dura lección para la clase capitalista que se ve sumida así en la Segunda Guerra Mundial combatiendo al propio fascismo que tiene que abrazar para evitar la revolución social ... y necesitando de la URSS para la victoria, su enemigo clásico.

Marx en "El dieciocho de Brumario de Luis Bonaparte" relata el mismo proceso en 1848 en otro proceso revolucionario.

Este patrón de contradicciones se lleva repitiendo de distintas formas, en distintas circunstancias o maneras desde hace siglos y constituye una de esas leyes sociales que hacen de la historia algo más riguroso y científico al poder explicar así muchos procesos.




Eric Hobsbawm y las "grandes depresiones".


Para aquellos de nosotros que vivimos los años de "La Gran Depresión" todavía resulta incomprensible que la ortodoxia del mercado libre, tan patentemente desacreditada, haya podido presidir nuevamente un período general de depresión a finales de los años ochenta y comienzos de los noventa, en el que se ha mostrado igualmente incapaz de aportar soluciones. Este extraño




fenómeno debe servir para recordarnos un gran hecho histórico que ilustra: la increíble falta de memoria de los teóricos y prácticos de la economía. Es también una clara ilustración de la necesidad que la sociedad tiene de los historiadores, que son los <<recordadores>> profesionales de los que sus conciudadanos desean olvidar.

En cualquier caso, ¿qué quedaba de una <<economía de mercado libre>>, cuando el dominio cada vez mayor de las grandes empresas ridiculizaba el concepto de <<competencia perfecta>> y cuando los economistas que criticaban a Karl Marx podían comprobar cuán acertado había estado, especialmente al profetizar la concentración del capital? (Leontiev, 1977, p. 78).


                                            Hobsbawm, E. : Historia del siglo XX. Ed. Crítica.



Fantástica cita de el gran maestro de la historia universal, Eric Hobsbawm. Extracto sacado de su gran obra Historia del siglo XX, del capítulo denominado El abismo económico. En pocas palabras Hobsbawm muestra su asombro con extraordinaria lucidez; después de dos grandes crisis mundiales que conllevaron una fractura social y un choque de intereses internacionales que derivó en dos guerras mundiales, el capitalismo y su teoría del libre comercio vuelven a quedar desacreditadas a las puertas de la década de los noventa del siglo XX. La teoría del libre comercio, del laissez fair laissez paseur, y su cuerpo doctrinario que defendían el constante aumento y la expansión de la riqueza y el bienestar a todos los miembros del planeta una vez más pierde todo su sentido a principios de los 90, no digamos ya actualmente ante, para mi, la tercera Gran Depresión de la sociedad capitalista en cien años. Señalar especialmente la alusión que realiza a que la competencia libre no deriva en reparto de riqueza sino en acumulación del capital.

Enlaces de webs y libros :


- La autogestión yugoslava. Buen trabajo en el cual se analiza la construcción de la Federación Yugoslava tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base de un fuerte movimiento de base de liberación nacional frente al fascismo. Dicho movimiento de resistencia también se mantuvo al margen de la influencia del PCUS y de Stalin, defendiendo a toda costa la revolución permanente de Trotsky y renunciando al pacto y reparto del mundo entre los aliados occidentales y la URSS de Stalin. Posteriormente, cuando se consolidó, la Federación Yugoslava mantuvo una dura pugna por su autonomía frente a la URSS. Dicha pugna se fundamentó en la defensa de la autogestión obrera frente al trabajo asalariado estatal. Se incidió en el poder de gestión obrero, rememorando la auténtica esencia de los soviets y se intentó combatir, según nuestro autor, la degeneración burocrática que traicionó la esencia de la revolución soviética de octubre. Se retomó el discurso de Trotsky, defensor de la revolución permanente.

En este trabajo se analiza todo esto y mucho más: su desarrollo, evolución, problemas y disidencias internas y la vuelta al capitalismo en los años 90.

Sin duda un trabajo fantástico y original sobre un tema que parece estar olvidado. Os dejamos el pdf del libro: http://www.vientosur.info/documentos/Yugoslavia.pdf


-  Yugoslavia. Más artículos y trabajos relacionados con los Balcanes:



- Boletín Viento Sur. Interesante publicación digital con artículos, trabajos, publicaciones e información distinta a lo que estamos acostumbrados:



- Herramienta, revista de debate y crítica marxista, es una publicación abierta a contribuciones de autores marxistas y del pensamiento científico de distintas disciplinas en general. Su objetivo fundamental es difundir tra­bajos y debates de actualidad sobre temas políticos, sociales y económicos.



- Le Monde Diplomatique (Edición española). Es una revista mensual, su precio para ser mensual no es muy elevado. Se puede encontrar en algunos quioscos y librerias de prensa especializados. Presenta un cuidadoso formato de periódico y también tiene publicaciones especiales de monografías y dossier. Analiza la historia actual, los problemás actuales de diversa índole, desde un prisma crítico y bastante riguroso. Emplea una metodología que va más allá de la mera narrativa positivista. Sin duda para mí una de las mejores revistas de prensa para estar bien informados.




- Revista digital de Historia y ciencias sociales. Estupenda web muy didáctica y sorprendentemente pedagógica, está enfocada particuarmente a los estudiantes de la secundaria. No obstante es muy interesante a nivel de fuentes que ofrece: audios, mapas, textos... Aborda temas fundamentalmente contemporáneos. Ofrece una clara distribución para encontrar la temática o el tipo de fuente que queremos utilizar. Ofrece un formato muy dinámico y de fácil interactuación con el usuario.





Enlaces de videos:


- Documentales sobre la guerra de Kosovo y la desintegración de Yugoslavia. Os presento algunos videos que ofrecen otra visión de la desintegración de la Federación de Yugoslavia de la que estamos acostumbrados a ver. El primero de ellos es un documental donde vemos la otra visión de la guerra de Kosovo; la versión de los serbios. Serbia fue el último bastión de la ex Yugoslavia. Los serbios constituyeron un estandarte contra la Gran Albania fascista, títere de Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial; los partisanos lucharon frenando la expansión de la Gran Albania sobre los Balcanes y supusieron un apoyo firme a los aliados. Como sabemos posteriormente se creó la Federación Yugoslava donde se integraron un conjunto de repúblicas integradas bajo un mismo Estado multiétnico, multireligioso y multicultural de carácter socialista, pero manteniendo siempre su independencia y personalidad respecto de la URSS. Durante años la convivencia bajo el sistema socialista perduró a pesar de que los gobiernos socialistas cometieron ciertas injusticias para mantener ese orden,  pero Yugoslavia se erigió en una gran potencia económica de primer orden que disipó los problemas interétnicos pues económicamente disminuyeron las desigualdades. La crisis económica de los 80 del siglo XX en este país supuso un punto de inflexión en esta coexistencia pacífica. Como veremos en el documental las últimas políticas de los últimos gobiernos comunistas no fueron demasiado acertadas y ello repercutió en esta paz entre etnias y culturas. La UE, la OTAN y EEUU colaboraron en la desintegración de Yugoslavia en los años 90 infiltrándose y apoyando a los movimientos separatistas y nacionalistas de las distintas repúblicas que lo formaban dando al traste y dinamitando un Estado potente que había conseguido grandes logros durante las décadas anteriores en todos los niveles de la sociedad. En los países democráticos occidentes se nos dio una visión criminal de los serbios durante las guerras nacionalistas de la ex Yugoslavia que caló fácilmente en nuestra sociedad gracias a la ignorancia que posee sobre los Balcanes. 

En este documental, el cual fue prohibido en muchos países occidentales y democráticos, se aprecia la versión de Serbia del conflicto. Sorprenderán muchos aspectos que se dieron a conocer durante aquel año 1999.

Los videos de más abajo también están relacionados con el tema y a pesar de que son más breves sirven para completar.











- Entrevista a Eric Hobsbawm. Maravillosa entrevista al gran maestro de la Historia Contemporánea y Actual Eric Hobsbawm. En ella Eric Hobsbawm sintetiza su consideración sobre el siglo XX del que ha bebido como persona que lo ha vivido directamente y como historiador. EL siglo más sangriento de la humanidad. Eric Hobsbawm posee una grandiosa obra sobre el capitalismo moderno que abarca los siglos XIX y XX, obra compuesta de varios tomos: La era de la revolución, La era del capital, La era del imperio y El siglo XX. Grandilocuente es una de sus frases durante la entrevista:

"creo peligroso y que no servirá de gran ayuda imaginar el futuro... pero sí imaginar sus problemas...."







 

- La muerte de Yugoslavia. Fantástico documental donde podemos ver otra visión un poco más neutra de la guerra de la antigua Yugoslavia. Se nos presenta con entrevistas de los bandos independentistas y por otro lado del bando serbio yugoslavo. Podemos ver como había grandes intereses en la desintegración de Yugoslavia. Muy interesante la alusión a la bandera croata, símbolo de dominación nazi durante la segunda guerra mundial para los serbios. Un documento interesante para conocer de forma más objetiva esta tragedia humana que supuso la división de una gran potencia económica que llegó a rivalizar con la URSS dentro del bloque de países socialistas.





- Quién estuvo detrás de la destrucción de la URSS. Interesante exposición de Anatoli Lukianov, ex-vicepresidente del Soviet Supremo de la URSS, sobre la caída de la URSS.




viernes, 22 de febrero de 2013

La Historia como ciencia. Un gran problema

La historia como ciencia. Un gran problema.


El presente artículo, no es tanto de carácter científico, como otros que acostumbro, sino más bien de opinión. No por ello lo he concebido netamente así, sino que he intentado darle una argumentación que fundamente y apoye la causa de manera rigurosa.

El tema es muy arriesgado y ya ha sido tratado por muchos pensadores e historiadores desde el siglo XIX. De hecho muchos grandes historiadores de referencia como Pierre Vilar, Tuñón de Lara, Hobsbawm, Josep Fontana y escuelas como Annales o el nuevo marxismo han conseguido hacer de la historia una auténtica ciencia social, superando viejos paradigmas y prejuicios provenientes del marxismo soviético, del positivismo y del neopositivismo actual.

La cuestión a tratar supone un intento por cambiar la visión que tiene la mayoría de la sociedad de la historia. Sin duda lo que aquí abordo no es tajante, pero aún así he intentado lo más coherentemente posible abordar la cuestión.

"Siempre he soñado con un <<tratado de Historia>>>. Pues encuentro irritante ver en las estanterías de nuestras bibliotecas tantos <<tratados>> de sociología, de economía, de politología, de antropología, pero ninguno de Historia, como si el conocimiento histórico, que es condición de todos los demás, ya que toda sociedad está situada en el tiempo, fuera incapaz de constituirse en ciencia."
Pierre Vilar; Iniciación al vocabulario del análisis histórico. 

¿Qué es la Historia? ¿Puede considerarse una ciencia?. Unos hablan de carrera de letras, otros de ciencia humana o de ciencia social. Puede haber tantas respuestas a esta pregunta como escuelas o formas de entender y fabricar la historia puedan existir.

En fin, como sucede en tantas carreras y disciplinas de ciencias sociales o "letras", los planes de estudio se preocupan de explicar las técnicas, los hechos, pero ponen menor énfasis en la metodología. Las asignaturas de metodología no solo escaseaban en los planes de estudio de los años 90 y 2000 sino que ni tan siquiera se hacían talleres o prácticas en condiciones para aplicar un buen método a determinadas preguntas.

En primer lugar, por lo tanto, debemos dejar constancia de que la historia entendemos que es y debe ser una ciencia, y en muchos casos no parece serlo, pero tampoco lo era la astronomía hace tres o cuatro siglos y lo acabó siendo. La división entre ciencias y letras surgió, al fin y al cabo, posteriormente al Humanismo del siglo XVI, cuando los "Studia Humanitatis" eran un conjunto de estudios polifacéticos en donde se abordaban muchas disciplinas. Posteriormente y, sobre todo a partir de los siglos XVIII y XIX se produjo la gran división entre ciencias y letras, encumbrando a unas y restándole importancia a otras progresivamente, hasta la actualidad.

Pero, antes de continuar, detengámonos para ver que nos dice wikipedia y la RAE al respecto de la palabra ciencia:

La ciencia (del latín scientĭa 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros. La ciencia surge de la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y sistemas metódicamente organizados.
La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetivos y accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.
Wikipedia.


"ciencia
(Del lat. scientĭa).

1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.

2. f. Saber o erudición. Tener mucha, o poca, ciencia. Ser un pozo de ciencia. Hombre de ciencia y virtud.

3. f. Habilidad, maestría, conjunto de conocimientos en cualquier cosa. La ciencia del caco, del palaciego, del hombre vividor.

4. f. pl. Conjunto de conocimientos relativos a las ciencias exactas, fisicoquímicas y naturales. Facultad de Ciencias, a diferencia de Facultad de Letras".
Real Academia Española 


Como vemos el concepto es ambiguo, pero quizás lo que más define ciencia a groso modo, en la sociedad actual, popularmente es el término exactitud . Se consideran ciencias puras vulgarmente aquellas que se consideran exactas o que tienen un alto grado de predicción de futuro. Es decir, aquellas que a través del conocimiento y descubrimiento de las leyes que rigen su objeto de estudio son capaces de aplicar ese conocimiento para hacer diagnósticos presentes y futuros con un pequeño margen de error y con una gran exactitud. He aquí el quid de la cuestión. En efecto, la historia no es una ciencia exacta puesto que puede presentar un margen de inexactitud ciertamente elevado para pronosticar el futuro e incluso a veces para demostrar sucesos Pero cuidado otras disciplinas que se consideran ciencias como la medicina, presentan un alto margen de error también. A su vez aquellas otras ciencias exactas como la física, la astronomía, hasta hace relativamente poco no lo eran, ya que el concepto de ciencia es mas reciente de lo que pueda parecer:

Según la wikipedia como hemos visto: La ciencia (del latín scientĭa 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros. La ciencia surge de la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y sistemas metódicamente organizados. La RAE nos comenta en su primera definición: 1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.

En la historia a través de un buen método podemos realizar todo esto que se nos emite en estas definiciones. Podemos establecer un conjunto de conocimientos, quizás no tan sistemáticos o mecánicos, pero sí muchos que son susceptibles de cuantificar y cualificar, podemos razonar los sucesos, los datos estadísticos que usamos son cuantificables evidentemente, podemos establecer gráficas demográficas, económicas, cruzar datos de estructuras sociales y su relación con el medio ambiente, la geografía, etc. Examinamos estructuras de todo tipo: mentales, institucionales, económicas, demográficas.  A su vez, podemos observar patrones que se repiten y que dan lugar a resultados parecidos o similares. También experimentamos en ámbitos específicos, buscando una hipótesis, deducimos, elaboramos teorías y concluimos con que podemos emplear elementos demostrables que conllevan a "patrones que se repite", "ciclos", para definir aquellos procesos o coyunturas que se reproducen en muchos casos, adoptando distintas formas y dando lugar luego a unos resultados más o menos previsibles, pero no exactos ni similares.

Podemos poner como ejemplo las tres grandes depresiones del capitalismo: 1873, 1929 y 2009. Si bien en sus aspectos sui géneris difieren muchos aspectos en otros no y dan resultados parecidos en los comportamientos sociales y políticos y en las consecuencias.

Es decir la Historia, a través de un buen método, es capaz de explicar con una gran rigurosidad por qué suceden acontecimientos presentes y, hasta cierto punto, qué podría suceder si confluyen determinados factores en una sociedad: factores demográficos, económicos, ideológicos, jurídicos, tecnológicos. ¿Acaso las dos primeras guerras mundiales no han sido previsibles hasta cierto punto por analistas de la época? ¿o la situación actual de crisis de la civilización occidental capitalista no era cuando menos vislumbrable?.

Pero más importante que empeñarse en intentar dilucidar exactamente el futuro es probablemente atajar los males presentes para evitar que se repitan situaciones que ya vivimos en el pasado y de las que debemos aprender para mejorar la humanidad, el mundo y la sociedad en la que vivimos. Ahí entra la importancia humana y humanista de la historia, y la historia como ciencia social y el historiador y sus disciplinas auxiliares, como el médico y la medicina intentan con un paciente, deberían ser los que diagnosticasen el remedio para que los males no se repitan y para sanar al paciente que es nuestra sociedad y su relación con la naturaleza.  La historia desde esta perspectiva debería considerarse una ciencia, social pero ciencia, puesto que si no aprendemos a superar determinadas situaciones que se producen, sobre todo en nuestra interacción con el medio físico y entre nosotros mismos, y que son susceptibles de analizar y remediar a través de un método, continuarán produciéndose situaciones críticas y debacles.

Pues bien, llegados a este punto, nos preguntamos si las denominadas ciencias puras han ido evolucionando hasta la actualidad y hasta conseguir un alto grado de respeto y confianza por parte de la sociedad, por qué no termina la sociedad a nivel general tener ese concepto de la la historia, cuando ya se emplean método científicos y rigurosos por determinadas escuelas. La respuesta podría ser que la historia como ciencia no ha podido avanzar durante los últimos dos siglos como otras ciencias todo lo que debería. Esto es debido a que han predominado en la formación de la mayor parte de historiadores y, por ende, de sus investigaciones, escuelas y métodos arcaicos, estancos y obsoletos, los cuales aun siendo así se siguen empleando en muchas universidades e investigaciones académicas (todas estas escuelas y métodos, exceptuando algunas tendencias más recientes, fueron objeto de un pequeño trabajo personal, Las principales escuelas, que también tenéis a vuestra disposición en mi blog, es por ello que no volveré a analizar aquí: http://fgoslehistoria.blogspot.com.es/2013/01/las-principales-escuelas.html).

Estas escuelas, que han ido surgiendo a lo largo de los últimos siglos, responden a unos poderes fácticos imperantes y se formaron bajo procesos históricos determinados en que predominaban determinados intereses ideológicos y socioeconómicos. Estas tendencias han predominado, sobre todo en España en el último siglo, sobre otros métodos de hacer historia mucho más científicos, pero que podían suponer un peligro ya que llevaban al conocimiento esencial y radical de muchos problemas y tramas sociales actuales y pasadas; produciéndose así una confluencia y una dialéctica de intereses.

A mediados del siglo XIX F. Engels y K. Marx elaboran un método, con el empleo a su vez de ciencias auxiliares como la antropología, sociología, economía, etc. El denominado "materialismo histórico-dialéctico". Intentaban así hacer de la historia una ciencia total, más exacta, incluyendo una serie de parámetros, no tan encaminados a descubrir el futuro, como piensan muchos investigadores, fruto de malinterpretaciones sesgadas y simplistas, sino como a explicar la dinámica de las sociedades humanas y los acontecimientos que en ellas se suceden y podrían sucederse. No abordaré aquí en que consiste el método materialista y dialéctico, pero sí he de decir que constituye uno de los intentos primeros y más completos de hacer de la historia una ciencia rigurosa. No obstante, este método ha sido y debe ser revisado y criticado constantemente desde los medios actuales a nuestro alcance y conocimientos que poseemos para completarlo y mejorarlo.

A partir de los años 60 del siglo XX la escuela annales, de origen francés (Marc Bloch, F. Braudel) intentaría una nueva colaboración entre las distintas ciencias sociales, haciendo frente al estancamiento que había sufrido el método marxista en la URSS. Historiadores marxistas, posteriores al marxismo catequista y dogmático de la URSS, mejoraron estas tendencias y enriquecieron el método ensamblando mucho mejor las distintas disciplinas que confluyen en la historia. Actualizando el método materialista y adaptándolo a realidades más actuales, o enriqueciéndolo con nuevas tendencias y técnicas. Aquí son de estacar historiadores como Hobsbawm o P. Vilar.



Por lo tanto, concluyendo y arriesgándome a título personal deberíamos entender la historia como una ciencia social que estudia la dinámica, permanencia y dialéctica de las sociedades humanas. Analizando todas sus estructuras, factores y estableciendo nexos de concatenación entre ellas. Partiendo de esta premisa,  sacar conclusiones sobre nuestros problemas actuales y pasados. Estudiar los parámetros que confluyendo dan lugar a una serie de dinámicas y acontecimientos. De este modo mostrar como el la humanidad, como sujeto histórico, puede dar soluciones interviniendo en gran parte y en el momento adecuado y cuando confluyen determinadas circunstancias en el objeto histórico en el que se integra; al igual que un médico estudia la anatomía y fisiología humanas para dar solución a los males del cuerpo humano. Para ello la historia deberá contar con otras disciplinas sociales.

Muy a groso modo y en forma de ejemplo; el crecimiento demográfico producido a finales del siglo XVIII en Inglaterra hubiera quedado en un mero desarrollo lento y quizás hubiera caído a posteriori, como había ocurrido antaño en siglos atrás. Sin embargo, vino acompañado de una confluencia de factores, revolución tecnológica, revolución agrícola, mejoras técnicas, mejoras en la medicina, y una larga interrelación de factores que acabó en una espiral que nos llevó a la eclosión de las sociedad capitalista. Si tan sólo uno de esos factores no se hubiese dado, el capitalismo no hubiera surgido en Inglaterra, ni en ese momento. Se deben estudiar todos esos elementos para concluir como surge el capitalismo en Inglaterra, por lo tanto. 


Ejemplos como este hay muchos y se hace necesario el empleo de ciencias en auxilio de la historia, como la estadística aplicada a la demografía o a la economía, sin la que es imposible sacar conclusiones, la geografía también es crucial. El historiador debe utilizar el nivel cuantitativo y el cualitativo. Esto no supone olvidarse del contenido subjetivo y humano de la disciplina. Que aún haya algún historiador que se limite a narrar hechos con explicaciones burdas  y recurriendo a relaciones causa efectos simples y directas y estancas no es culpa de la historia como ciencia sino de escuelas que se resisten a aceptar esto. Ya es la habilidad y el criterio del lector las que deberán dilucidar la ciencia de lo que es otra cosa .


Pero el método científico racional y revolucionario es el que debe predominar sobre el oscurantismo y el anquilosamiento en el statu quo. El absolutismo reaccionó hace dos siglos ante la revolución liberal progresista, científica, racional, ilustrada y capitalista. Pero la revolución liberal capitalista y científica se tornó, y se torna, conservadora y absolutista frente a nuevas fuerzas transformadoras, en estas fuerzas transformadoras y progresistas la historia debe estar. Historia, ciencia y revolución son una misma dinámica constante de progreso, o acaso Galileo y otros tantos científicos no fueron revolucionarios en su época y finalmente considerados herejes y sediciosos. La ciencia es progreso y revolución y como tal la historia.





Francisco González Oslé.


martes, 5 de febrero de 2013

¿GLOBALIZACIÓN O NUEVA FASE DEL CAPITALISMO?

¿GLOBALIZACIÓN O NUEVA FASE DEL CAPITALISMO?

Francisco González Oslé
Licenciado en Historia, UCA
CAP por la UCM


Introducción

     Hace unos años adquirí  "Globalización capitalista: luchas y 

resistencias", de Fernández Durán, Miren Etxezarreta y Manolo Sáez. Este pequeño libro hacía alusión a la nueva fase en que se encontraba el capitalismo. Se producía un nuevo cambio en la sociedad. Si bien el contenido y la finalidad del libro eran bastante acordes con mis pensamientos, usar el término globalización casi asimilado a capitalismo no me terminaba de agradar. Estos pensamientos vinieron a ser confirmados por un profesor que tuve en mi facultad y a su maravillosa forma de plantear la gran asignatura, para mi, de la carrera: El mundo actual. Veamos pues por qué no me agradaba el concepto que se empezaba a tener de la globalización y como era difundido por distintos medios de comunicación.

   Si bien el capitalismo ha sido el primer sistema de producción y la primera forma de organización social que se ha extendido a todos los confines del planeta (por el contrario que el comunismo primitivo, el esclavismo o el feudalismo, que no integraron a todas las regiones terrestres), sin embargo desde la década de los 70 del siglo XX este adoptó una nueva transformación, una nueva fase del capitalismo, cuya dinámica lo ha llevado a un nuevo nivel dentro de su, ya consolidada, expansión planetaria. Por un lado,  la era atómica, la revolución de la informática y de la electrónica dieron lugar a un nuevo desarrollo tecnológico y de las fuerzas productivas, en los años 70 y 80, que se consolidó en los años 90 y se desarrolló aun más en la década 2000. Por otro lado, el desarrollo financiero transnacional, aprovechando la revolución electrónica y sus aplicaciones en las telecomunicaciones, provocó que las operaciones económicas cada vez fuesen más vertiginosas e intangibles.

   Las empresas multinacionales, trans-nacionales, si bien antes, en décadas anteriores al año 2000 poseían diversos centros o sucursales en distintos países y existía, según los casos, una descongestión, desconcentración y distribución mayor de funciones, ahora además ya la tendencia era a lo que podríamos llamar la intangibilidad, con la aplicación de la tecnología para ahorrar costes. Esto ligado a los modelos productivos de carácter descentralizado, destacando el método inaugurado por Toyota "Just in time", daba lugar a nuevos factores que suponían un nuevo cambio de forma en las relaciones productivas y entre los consumidores y los mercados.

   Todo ello, y otros factores que no son objeto de este artículo, dotaba al modo de producción capitalista (y cuando digo producción no sólo me refiero a producción material, sino cultural, ideológica, política, etc.) de tal desarrollo que lo preparaba para dar el salto a otra nueva etapa.

   No obstante, sin entrar a analizar profundamente estas cuestiones que deberían ser objeto de otro artículo, lo que pretendo es analizar el término globalización, cual es su relación real con el capitalismo. ¿Es correcto asimilar el término globalización, como lo hace el libro "Globalización capitalista: luchas y resistencias", y tantos otros libros y medios de comunicación, a esta última fase del capitalismo?. La cuestión no es  sencilla. Comenzaremos por hacer un brevísimo repaso a los movimientos sociales más destacados en la última década, para posteriormente dar respuesta a la cuestión planteada sobre la "globalización" y el capitalismo.

1. Movimientos sociales

   Comenzaremos por analizar las dos formas de movilizaciones sociales que se han producido en los últimos 15 años (este artículo data del año 2013):

1.1. Movimientos anti-globalización

   A lo largo de la década del año 2000, fundamentalmente, surgieron una serie de publicaciones críticas con el modelo social actual a la par que surgían movimientos sociales a los que se les denominaba "movimientos anti-globalización". Estos se caracterizaban por una composición de estratos sociales determinados al tiempo que heterogéneos con una finalidad de crítica social, unos escenarios y unas ideas. En definitiva una serie de peculiaridades:

- Composición. Estos movimientos estaban compuestos principalmente por jóvenes estudiantes o personas del ámbito cultural, es decir sectores sociales pertenecientes, sobre todo, a clases medias, aunque también había un cierto componente de trabajadores especializados o ligados a profesiones liberales y con un considerable nivel cultural. A su vez, había un alto componente de agricultores ecologistas, así como movimientos ecologistas. Algunos grupos que los componían eran: diversos sindicatos de los más diversos ámbitos, organizaciones trotskistas, marxistas, ecologistas, campesinas, etc. (1)

- Escenarios y formas de movilización. Estos movimientos sociales denominados antiglobalzación, se aglutinaban en forma de plataformas que se movilizaban allá donde se celebraban cumbres del G-20, G-7, del BM o del FMI, entre otros encuentros de instituciones supranacionales. Sus escenarios eran aquellas ciudades donde se celebraban dichos congresos. Las formas de manifestarse iban desde el pacifismo hasta formas más violentas. Estas manifestaciones supusieron la antesala de los conflictos que iban a llegar a partir del año 2009-2010.

Los movimientos antiglobalización comenzaron con las concentraciones de Seattle en 1999 durante la cumbre de la OMC y se fueron consolidando posteriormente en diversas reuniones de esta y otras instituciones supranacionales.

- Tipo de denuncia. Estas estaban poniendo de manifiesto el preludio de la gran crisis que comenzaría en el año 2008, pero que venía germinando desde hacía más de una década. Denunciaban una perdida de democratización, o una reducción de la misma al ejercicio electoral sin tener en cuenta la participación de la ciudadanía, así como criticaban el aumento de la explotación de los recursos naturales de los países empobrecidos económicamente por parte de multinacionales extranjeras. También ponían el grito en el cielo por el desarrollo, la consolidación y el papel protagonista de grandes instituciones supranacionales, en detrimento de soberanías populares y regionales, que obedecían a intereses económicos de grandes grupos de compañías multinacionales industriales y financieras, en definitiva firmas que representaban a los grandes lobbies de poder mundiales. Además estas luchas criticaban una pérdida de soberanía en las democracias de cada estado, el calentamiento global y problemas medioambientales ligados a la fase del capitalismo correspondiente.

- El móvil de las movilizaciones. Principalmente más que de una necesidad material y real de sus componentes, aunque también entre ellos había componentes precarios y necesitados, estos movimientos partían de la propia toma de conciencia de lo que estaba ocurriendo y podía ocurrir si se continuaba en esa dinámica.

1.2. Luchas anticapitalistas

   Llegamos al año 2008 cuando se produce la gran crisis financiera mundial, a partir de aquí y en años sucesivos las protestas van a cambiar en algunos factores respecto a estas movilizaciones de década de los 2000. Sobe todo, los movimientos y luchas posteriores al año 2010 partieron ya de unas circunstancias distintas, pero ligadas a lo que se venía denunciando años atrás por los grupos antiglobalización. Las nuevas protestas, a raíz de la crisis, partieron ya de una situación de necesidad real, material, y de una auténtica fractura abierta económica y social. Es por ello que tomaron un cariz distinto, tanto en formas de manifestarse, como respecto a los estratos sociales de los que se nutrían, así como su finalidad.

- Composición. Se componían gran cantidad de grupos sociales, desde aquellos pertenecientes a clases medias (sobre todo funcionarios) que vieron reducidos sus derechos, hasta lo que se denomina el "precariado" y desempleados. Pasando por pequeños empresarios, funcionarios, profesionales liberales, etc.

-Escenarios y formas de protesta. Ya no hablamos solo de concentraciones o movilizaciones en las cumbres de las instituciones supranacionales, como era el caso de los "grupos antiglobalización", sino de huelgas, huelgas generales, encarnecidas luchas por evitar desahucios, enfrentamientos con la policía por necesidad real y material y no sólo por conciencia o ideas políticas. Era la lucha obrera  en esencia más clásica, por excelencia, a la que habíamos asistido en otros momentos del siglo XX. Nos acercábamos a la fractura abierta por antonomasia de las grandes crisis del capitalismo, la versión mas radical y en donde ya se ve realmente a los trabajadores en situaciones extremas, y se palpa la auténtica situación de necesidad de muchos sectores. Donde se masca la auténtica brecha social y la lucha entre clases sociales vuelve a sobresalir sobre la aparente normalidad democrática en donde, supuestamente, y gracias a circunstancias coyunturales que no compete analizar aquí, todos habíamos tenido cabida en décadas anteriores. Los escenarios ya no son una ciudad o una cumbre, son cualquier sitio y a cualquier hora del día.

   Pues bien hay otra diferencia, más acuciante si cabe, entre estos dos tipos de movilizaciones que acabamos de ver.  Es la que nos va a llevar a desarrollar el tema en cuestión de este artículo y supone, bajo mi punto de vista, la diferencia más importante, la clave que engloba a todas las demás diferencias y factores que hemos analizado. Los movimientos surgidos a fines de los 90 y desarrollados en la década 2000 son los llamados y autodenominados grupos "antiglobalización", mientras que las protestas del año 2008-2010 hasta la actualidad (2013) no se denominan ni se autoproclaman "antiglobalización". Por esto, particularmente denomino a estas últimas anticapitalistas, aunque la finalidad potencial no sea derribar este sistema, en puridad se lucha contra el mismo porque se empiezan a observar los problemas estructurales de dicho modo de producción.

   ¿Qué entiendo entonces por globalización? y ¿por qué  a juicio de algunos historiadores y sociólogos, no debe aplicarse tal etiqueta a esta última fase del capitalismo?.

2. La Globalización y el capitalismo.

   Centrándonos en el término globalización nos acercamos a Wikipedia y nos encontramos con algunas definiciones como estas:

"La globalización es un proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales.
Aldo Ferrer señala que el actual proceso de globalización es parte de un proceso mayor iniciado en 1492 con la conquista y colonización de gran parte del mundo por parte de Europa. Marshall McLuhan sostenía ya en 1961 que los medios de comunicación electrónicos estaban creando una aldea global."
   Tenemos aquí una definición donde aparecen muchos conceptos: economía, cultura, sociedad, tecnología. Hasta ahí todo evidente, pero centrémonos en la siguiente frase: "La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales." Es decir, estamos asimilando el término globalización con capitalismo en su versión moderna. Pero aún hay autores que, intentando ampliar la definición, hacen alusiones al siglo XV, afirmando, prosigue la definición: "Aldo Ferrer señala que el actual proceso de globalización es parte de un proceso mayor iniciado en 1492 con la conquista y colonización de gran parte del mundo por parte de Europa. Marshall McLuhan sostenía ya en 1961 que los medios de comunicación electrónicos estaban creando una aldea global."

   Pues bien, ahora podríamos preguntarnos ¿acaso los hombres y las mujeres desde hace miles de años no han tendido a globalizarse?, ¿por qué atribuir y dotar a un sistema, caso del capitalismo, que tiene tan solo de tres a cuatro siglos de historia el privilegio de ser artífice de habernos globalizado?

    La globalización se lleva produciendo en nuestro planeta desde que hombres y mujeres comenzaron a migrar, a cultivar, a utilizar la tecnología y a crecer demográficamente, primero de forma muy lenta casi imperceptible y luego, desde 1800, de forma cada vez más desmesurada, poblando los confines del planeta. Desde la gens, la tribu, la fratria, como primeras formas de organización social en la Antigüedad, hasta las confederaciones de estados actuales, pasando por las ciudades-estado griegas y mesopotámicas, los condados, los feudos. El ser humano ha tendido a globalizarse siempre.

   ¿Acaso no hemos tendido a lo largo de toda la historia a mundializarnos y participar en la dinámica de complejización administrativa, cultural, social y económica de las sociedades?.  ¿Por qué ese interés en mostrar algo habitual, que es la globalización, como un proceso actual y propio en exclusiva de la nueva fase del capitalismo?. Quizás pueda interesar que lo positivo del fenómeno globalizador y del progreso: intercambios culturales, sociales, intelectuales, económicos, avances tecnológicos, sanitarios, en educación, se atribuyan a un sistema que solo ha supuesto un granito de arena más al proceso globalizador.

   Pero veamos ahora la definición de la RAE:
"globalización.

1. f. Tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales."


                                                                                                  Real Academia Española 

  Considero que se cae en el error de indentificar el término con empresas y mercados, como si fuera un proceso sui géneris del capitalismo o una característica más de éste.

   Pero se podría decir que globalización en esencia y en puridad se compone hasta el día de hoy,  desde hace milenios, una serie de elementos fundamentales. Destacaremos:
  • Movimientos migratorios, expansión y desarrollo demográfico. 
  • Disminuir costes y aumentar el rendimiento en la movilidad y las comunicaciones, a través del desarrollo tecnológico.
  • Complejización del funcionamiento de la sociedad y su relación con el medio ambiente. Aumento de la división del trabajo y complicación de las organizaciones sociales en general.
    Pongamos un ejemplo muy simple; para un aumento demográfico es necesario un desarrollo de las fuerzas de producción, ello sucede gracias a la aparición de la agricultura, la ganadería y el pastoreo, las mejoras alimenticias. Se generan más excedentes alimenticios, la alimentación es más completa. La agricultura conlleva una división del trabajo nueva, unos excedentes y la necesidad de gestores que se encarguen del almacenamiento y administración de esa nueva riqueza. Aumentará así el comercio. Cuanto más se desarrolle nuestro intelecto gracias a una mejor alimentación, mayor tiempo libre por empleo de la tecnología en los trabajos, y cuanto más tiempo empezamos a tener para pensar, más se va a desarrollar la economía, más avances tecnológicos crearemos, más estudiaremos, más investigaremos y mayor control de los recursos tendremos. Es una manera de explicar a modo muy básico el círculo vicioso en el que estamos inmersos desde hace milenios. Las condiciones materiales fundamentales: relación con el medio, tecnología y demografía, son tres pilares fundamentales desde la prehistoria.

Conclusión

   Entonces, ¿no sería mucho más coherente hablar de una fase más en el proceso de globalización y no de asimilar este proceso al capitalismo?. El capitalismo se podría decir que ha revestido varias etapas:


Elemento/os predominantes Periodo de apogeo

Fases

Comercio y metales

1470-1770

Viejo colonialismo
Mercantilismo

Industria

1770-1870

Nuevo colonialismo
Industrialismo

Finanzas e industria

1870-1970

Imperialismo

Finanzas, industria, servicios
Transnacionales

1973-2000

Neoliberalismo
Globalismo


   Según vemos en esta tabla sería más coherente analizar el capitalismo y sus peculiaridades según  sus fases de desarrollo y, de acuerdo con el actual estadio de su expansión, llamarlo globalismo transnacional, siendo sus principios doctrinales los neoliberales.

No obstante, ya hay pensadores, como el economista Guy Standing (2), que afirman que estamos asistiendo a un nuevo modelo de capitalismo, al que habría dado lugar el neoliberalismo. Este sería un capitalismo de carácter rentista y oligopolístico, que paradójicamente va en contra de los principios clásicos del liberalismo que sentó las bases ideológicas del capitalismo contemporáneo.

  



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1. Para más información acerca de la cronología y los sucesos y organizaciones que participaron en Seattle:

http://es.wikipedia.org/wiki/Manifestaciones_contra_la_cumbre_de_la_OMC_en_Seattle

2. Para más información leer la entrevista a Guy Standing: http://www.eldiario.es/catalunya/economia/renta-basica-aumenta-libertad-Standing_0_642886255.html